Termoterapia

Termoterapia

La Termoterapia es la aplicación de calor en sus diferentes grados sobre el organismo con fines terapéuticos.
Es una valiosa herramienta en numerosos procesos traumatológicos y reumáticos, siendo uno de sus efectos principales inmediatos el alivio del dolor. El calor terapéutico puede ser aplicado por radiación, conducción o convección utilizando para ello diversos métodos, desde radiación infrarroja, compresas de semillas, bolsas de gel y piedras, hasta aplicaciones de parafina y puede ser aplicado a nivel superficial o a niveles de tejidos profundos mediante Microondas.

La termoterapia puede emplearse en aquellas patologías en las que se requiere un aumento de la temperatura, como en problemas crónicos, lesiones musculares prolongadas en el tiempo, dolor muscular de aparición tardía, cuando se ha superado la fase inflamatoria o previa a la actividad, tendinitis crónicas, entre otros.

LAS PRINCIPALES PATOLOGÍAS TRATADAS CON CALOR SON:

 Edemas.
 Contusiones.
 Distorsiones.
 Bursitis.
 Esguinces y tensiones del músculo, ligamento y tendón.

APLICACIONES

Por medio de sólidos, líquidos, semilíquidos y gases.
 Sólidos: Bolsa de agua, manta eléctrica, arena. La tolerancia cutánea es el límite de calor, que suele ser alrededor de los 50°C.
 Líquidos: Como el agua (hidroterapia). Las hay de diferentes mineralizaciones (balnearias para procesos reumáticos, elasticidad de la piel). Las aguas cloradas son buenas para la piel y reumatismos; las sulfuradas para la elasticidad de ligamentos y tendones.
 Semilíquidos: Como los baños y fangos o la parafina.
 Gases: Aire, vapor de agua. Baños generales de todo el cuerpo, que suelen ser colectivos (por ejemplo el baño turco).

USO DE LA COMPRESA CALIENTE

Las bolsas y las compresas calientes son elementos terapéuticos muy utilizados popularmente, el principal mecanismo de transferencia térmica es la conducción, aunque también se produce algo de convección y de irradiación.
Las bolsas de calor comercialmente disponibles están fabricadas normalmente de bentonita, un gel de sílice hidrofílico cubierto con un tejido de lona. Se usa la bentonita porque puede retener una gran cantidad de agua para una liberación eficaz de calor. Están disponibles en varios tamaños y formas diseñadas para ajustarse a diferentes zonas del cuerpo. Se almacenan en agua caliente a una temperatura constante de entre 70°C – 75°C dentro de un armario de agua controlada con un termostato.
La bolsa de calor necesita inicialmente 2 horas para calentarse y 30 minutos para volverse a calentar entre uso y uso.
La duración de la aplicación de una bolsa es de 20 min -30 min, no debiendo ser inferior, ya que sólo la piel tarda 8 minutos en alcanzar su máxima temperatura.Las bolsas químicas están constituidas por un contenedor flexible, en cuyo interior se encuentra un líquido más o menos transparente que actúa como activador químico. Al presionarse se produce una reacción química exotérmica, que, en aproximadamente 5 minutos, genera calor seco (máximo de 54°C).

EFECTOS FISIOLÓGICOS

 Metabolismo celular
El calor aumenta la tasa de reacciones químicas endotérmicas, como el ritmo de las reacciones biológicas enzimáticas. La tasa metabólica de los tejidos aumenta alrededor de 13% por cada grado de incremento de la temperatura. Al mismo tiempo se produce una mayor captación de oxígeno por parte de los tejidos, se eleva el consumo de nutrientes, lo que contribuye con los procesos de reparación del daño hístico.
Si la temperatura es alta durante un tiempo prolongado, las proteínas pueden desnaturalizarse; aparecen polipéptidos, sustancias con actividad histamínica, y una respuesta inflamatoria que puede ser leve o intensa. Por encima de los 45°C, se inicia el daño hístico, la sensación se vuelve dolorosa y la intensidad del dolor se incrementa, conforme aumenta la temperatura de la piel.
 Vasodilatación
El endotelio posee la capacidad de producir el denominado factor relajante derivado del endotelio (FRDE), sustancia que en la actualidad se ha identificado con el óxido nítrico, responsable directo de la vasodilatación al actuar sobre la musculatura lisa vascular y la contractilidad endotelial.
El calor puede producir una moderada respuesta inflamatoria, al liberarse en la zona mediadores del tipo de la histamina y prostaglandina, que actuarían sobre los vasos de resistencia. La acción de estos mediadores químicos provoca la dilatación de los vasos de resistencia y un aumento en la permeabilidad capilar y poscapilar venular, a causa de la modificación en la tonicidad del músculo liso y de la contractilidad de la célula endotelial, respectivamente.
 Aumento de la circulación
Se produce como consecuencia de la vasodilatación y es un mecanismo homeostático de neutralización del aumento de la temperatura de los tejidos para retornarlos a valores normales y protegerlos de las quemaduras.
Un factor importante en la activación de la circulación y del sudor como refrigerantes es el propio aumento de temperatura de la sangre, que actúa en los centros reguladores del hipotálamo. El calor también disminuye la viscosidad de la sangre.
El aumento del flujo sanguíneo será le expresión final del efecto vasomotor producido por las aplicaciones termoterápicas. Mejorando la nutrición y oxigenación celular, el aumento de la reabsorción de productos patológicos, acción analgésica y antiespasmódica, para lograr una restauración tisular.
 Elasticidad de los tejidos
La elevación de la temperatura aumenta la elasticidad y viscosidad del tejido conjuntivo o fibroso, lo que facilita la elongación y la corrección de adherencias y contracturas. El calor modifica las propiedades elásticas y produce una extensibilidad mayor de los tejidos fibrosos ricos en colágeno, como los que se encuentran en los tendones, en las cápsulas articulares y en las cicatrices.
El calentamiento también afecta la fibra gamma en el músculo; la disminución en la sensibilidad al estiramiento del huso neuromuscular que esto provoca, así como los reflejos desencadenados por los receptores de temperatura, pueden constituir la base fisiológica para la relajación del espasmo muscular, observado clínicamente luego de la aplicación de calor.
El incremento máximo en la longitud se consigue cuando se mantiene la temperatura del tejido entre 40°C y 45°C durante 5-10 minutos.
 Contractibilidad muscular
Un musculo caliente se contrae mejor, más rápidamente y con más fuerza. En parte, puede deberse a la mayor circulación y aporte de oxígeno y nutrientes, pero también existe un factor de cambio físico en las miofibrillas.
 Aumento en la velocidad de conducción
Un incremento de la temperatura hace aumentar la velocidad de conducción nerviosa, a la vez disminuye la latencia de conducción de los nervios sensitivos y motores.
Aunque la velocidad de conducción en nervios normales aumenta con el calor, los nervios periféricos desmielinizados tratados con calor pueden sufrir bloqueo de la conducción.
 Analgesia
Basados en los efectos locales sobre los nervios, la vasodilatación y barrido de las sustancias alógenas, los cambios en la permeabilidad celular y la mayor oxigenación. El aumento de la temperatura cutánea disminuye directamente la sensación de dolor debido a los cambios que se producen en la conducción nerviosa periférica y en el umbral del dolor. La estimulación de los termorreceptores puede modular la transmisión del dolor a nivel medular según la teoría de la compuerta o liberación de endorfinas.
Indirectamente, la analgesia se produce con la mejoría de la reparación tisular y la disminución de la contractura muscular y la isquemia.
Finalmente, existe un efecto psicológico de bienestar y relajación por el calor en la percepción de dolor.

CONTRAINDICACIONES

 Disminución de la sensibilidad
Una buena percepción de la temperatura es imprescindible para que el paciente note signos de calentamiento excesivo; por tanto, la termoterapia está contraindicada o exige especiales precauciones en los casos de anestesia por lesiones nerviosas. Una práctica aconsejable es explorar la sensibilidad cutánea con algodón y aguja antes del primer tratamiento.
 Hemorragia
La vasodilatación que acompaña a la aplicación de calor puede provocar una hemorragia en los casos de traumatismo reciente. Como la vasodilatación puede causar la reapertura de una lesión vascular, el aumento de flujo de sangre en una zona de hemorragia reciente puede reiniciar o empeorar el sangrado.
En los traumatismos, especialmente si hay hematoma o equimosis, no se debe aplicar calor en las primeras 48 a 72 horas.
 Isquemia local
Está contraindicado en los tejidos con irrigación inadecuada.
El calor aumenta el metabolismo de los tejidos y es necesario un mayor aporte sanguíneo para soportarlo. En las artropatías obstructivas, en las que no existe la posibilidad de un aumento de la circulación, la isquemia se agrava y se pueden producir lesiones tisulares con gangrena.
 Inflamación aguda o edema
No aplicar en procesos inflamatorios en fase muy aguda, ni durante procesos febriles.
Por vasodilatación y aumento del metabolismo se agravan los síntomas de la inflamación, como el calor, el edema y el dolor local.
 Tumores
No aplicar en zonas donde existen procesos malignos, por la posibilidad de diseminación.
Las neoplasias, o incluso los tumores benignos, pueden aumentar por el calor.
 Se restringe el uso de la termoterapia para los siguientes casos: Inflamaciones agudas, en situaciones de cardiopatías descompensadas, en alteraciones de la tensión arterial, en anestesia o alteración de la sensibilidad cutánea (riesgo de quemaduras), en procesos agudos musculoesqueléticos, cavidades cerradas, miositis osificante, área cardiaca, áreas de insuficiencia vascular, zonas tumorales, platillos de crecimiento, útero grávido, cardiopatías, pacientes anticoagulados, procesos infecciosos, neoplasias, glaucoma, hipotensión grave, hemorragia activa, insuficiencia hepática, inflamación aguda, problemas renales, trastornos dérmicos activos (hongos por ejemplo), colagenopatías activas, alteraciones de la sensibilidad.
 Si llegaste al final de esta publicación tal vez te interese leer un comparativo entre Termoterapia y Crioterapia desde el siguiente ENLACE
Para conformar este post se tomaron fragmentos de LIC. FISIO.

Aún no hay Comentarios

Comparte un Comentario

¿DESEAS MÁS INFORMACIÓN?

ENVÍANOS UN MENSAJE


¡No busques más!
Aquí te ofrecemos una solución directa, eficiente y segura contra los problemas de Columna Vertebral.
Sin dolor y sin cirugía.

Horario:

Lunes a Viernes: 11:00 – 18:00 hrs.
Sábado y Domingo: 08:00 – 14:00 hrs.
Consulta nuestro Itinerario.

Teléfonos:

55 7261 4025
55 7261 2778

Ubicación:

Atención CDMX: Ver Directorio
Atención Estado de México: Ver Directorio





ÚNETE A NUESTRO

PROGRAMA DE VOLUNTARIADO


Voluntariado CoreMedic®
Comenzar Chat
1
¿En qué te podemos ayudar?
Hola, ¿en qué te podemos ayudar?